viernes, 24 de enero de 2020

Visita de enanos cabezones.

Los seres eran 5 y medían un metro y poco. Desde atrás de la otra cama del cuarto estaban en fila, mirándome fijamente.
Estas imágenes son las más parecidas a lo que vi buscando en imágenes de google "extraterrestres grises pequeños" . Algo así.

 Dos de ellos eran un poco mas altos, todos parecían niños pequeños pero la proporción del  tamaño de sus cabezas era mas grands que de costumbre. No parecían amenazantes.
Uno de los mas altos se fijó en mi , yo en él y sentí como una descarga eléctrica en el cerebro. No fue agradable la sensación. Me estaba transmitiendo algún conocimiento, una chispa, un click?,Esto duró poco tiempo y se detuvo. La acción se repitió 3 veces y entonces desperté del sueño.Desde entonces sentí una necesidad incesante de conocer sobre los etes, seres de otros mundos, universos, multiversos, física cuántica, en fin; el conocimiento del universo físico si es que este existe. La materia, lo que se puede ver, tocar. 

O es todo obra de la imaginación de una gran mente sin asidero en este universo.
Existe Dios ? En caso de existir es pura construcción humana o tiene su origen en lugares diferentes a nuestro planeta

Desde entonces decidí que una buena forma de contribuir con la sociedad sería siendo profesor de física. Bah, siempre me gustó la física y la matemática, pero tenía que probar aunque sea.

y que ese título me banque casa y comida para terminar las dos materias que me quedan de la facultad de ingeniería y entonces tener un estúpido estátus que a nadie le importa porque lo que importa es la plata y yo no puedo ni tocarla menos trabajar para obtenerla.
Y acá tenés que pensar: Pero quien ****** se cree este?
Tal vez nací en el cuerpo equivocado.


miércoles, 12 de julio de 2017

Nave corpuscular

Las naves corpusculares son un tipo de manifestación poco corriente en la naturaleza que se relacionan comunmente con el fenomeno OVNI. Son esferas de luz muy brillante, por lo general de muchos colores. Normalmente describen trayectorias rectilíneas a poca altura (menos de 100 metros). No emiten sonidos y aparecen durante la noche durante algunas horas. 


No recuerdo cuando los ví por primera vez, sólo que me llamó la atención aquella luz brillante sobre el horizonte. Corrí a buscar los prismáticos.
Cambiaban de color. Blanco, amarillo, naranja, rojo, a través de los primáticos no se podía distinguir demasiado. 


Se veía un espectro de luces. A veces parecía un barco egipcio del nilo en el tiempo de los faraones brillando como oro.
Saqué fotos.


 Pensé que no se distinguiría nada. Aparecían múltiples objetos. Varios a la vez, separados.

  Cada uno parecía ser independiente de los demás. Se movían de este a oeste, hacia arriba y hacia abajo.

 "Son tractores trabajando en una chacra" decían los demás testigos.
Yo pensaba, que las cosechadoras y los tractores van y vienen, se mueven en un plano casi horizontal, las cosechadoras y los tractores no suben ni bajan, no andan volando

También cambiaban de brillo. Hablando con un vecino por teléfono cuando justo brilló tanto que quedó la noche como un día.
Fué espectacular.

Se los vió por varios días, en junio de 2013. Luego con el tiempo vi en youtube unos videos titulados UFO corpuscular ship, corpuscular boat. Fué cuando los reconocí. Se parecían suficiente.


Una noche, había una calma que antecede a una tormenta. Ví las luces, estában acercándose.
Sentí las vacas mugir como cuando sienten miedo. Sin dudar salí caminando hacia ellos. Atravesé kilómetros de campo en total oscuridad, con la luz de la pantalla de un viejo Smartphone como linterna que me ayudaba a esquivar las piedras y cruzar las cercas de alambrado. Crucé el primer arroyo por un layado de piedra.

Las tarariras saltaban afuera del agua y daban coletazos en la superficie. Llegué a un bosquecito de paraísos que hay a mitad de camino entre el primer arroyo y el itapebí chico.


 Me senté a descansar un poco. La luz se alejaba cada vez que intentaba acercarme.  Caminaba y caminaba y siempre estaba igual de lejos, o más.

Mientras esperaba sentado en el tronco de un viejo paraíso la luz me alumbró, y ví como recorrió en zig-zag el haz muy potente. Sentí que me estaban haciendo una radiografía.

Esto sucedió a pocos metros del propio Itapebí Chico, donde a la edad de 16 había visto en pleno día desaparecer en medio de un fulgurante destello de luz, una nave que pasó volando silenciosamente a gran velocidad y en medio de una especie de niebla que emitía destellos de luz, como camuflaje activo.


Luego del encuentro me dispuse a volver a casa, la luz ya no se veía a lo lejos , quizas 6 kilómetros, pero las estrellas brillaban y destellaban con mucha fuerza. Hacia el este ya se veían relámpagos de la tormenta que se acercaba muy a lo lejos. Pero algo era distinto. Ahora veía mejor en la oscuridad, me parecía que había adquirido una luminiscencia, porque veía un resplandor verdoso cerca de mi. Será radiación de Cherenkov me pregunté? Volví mucho más rápido de lo que fuí. Nada extraño que contar, de todas maneras no me creerían.

Ahora, al anochecer siempre veo el horizonte, añorando esas luces y para poder verlas mejor con telescopio y así poderlos retrarar mejor con una cámara.

Pasaron cuatro años y volvieron a verse pero por un día, y esta vez hacia el sur. Ya no brillaban tanto, ya no cambiaban de color. Ya no parecía moverse. Seguiré esperando el momento, como cuando un febrero donde me dijeron junto a la higuera (estando la nave suspendida arriba de ella, tenía luces en forma de una estrella de david) que vendrían dentro de un año a buscarme. Y los esperé, y no aparecieron. Valla, pensé, quizás su año no vale lo mismo que el mío. Sigo esperándolos.

domingo, 9 de julio de 2017

http://uruguaydocumental.com/2017/06/28/estacion-itapebi-salto/

Se olvida decir que se produce gran cantidad de ganado para carne, trigo y soja.

viernes, 16 de agosto de 2013

ESTACIÓN ITAPEBÍ
(EN 1925)

Querido Itapebí yo te saludo
Hermoso pago en que nací
La magia de tus montes y tus arroyos
Vivirán eternamente en mí.

Hermosos paisajes que no olvido
Recuerdo tus patios floridos
Tus paraísos frondosos y sombríos
Refugio inexorable del estío.

Y añorando remansos y destinos
Hoy a mi mente la infancia vuelve
Y el corazón se hace niño
Pletórico de juventud y cariño.

Y sigo hurgando en aquel pasado
Cuanto más lejano, más amado
Cuna de recuerdos siempre presentes
Que evoco con amor aún latente.

Querido Itapebí, jamás te olvido
Hermoso pago en que nací
La magia de tus montes y tus arroyos
Vivirán eternamente en mí !!

Juan M. Valsecchi Macció
(En homenaje y recuerdo a Margot Forni
El amor de mi vida)

viernes, 2 de agosto de 2013

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viernes, 30 de septiembre de 2011

ESTACIÓN ITAPEBÍ

ESTACIÓN ITAPEBÍ

Pueblito tan callado, olvidado del mundo,
Pueblito misterioso, en un mundo soñado,
allá en la inmensidad, en medio de los campos,
allá donde la vida, parece de milagro.

Que lindo es recordarte, tus niños y tus árboles,
Caminitos de hilo, y con flores bordados.
Lagunas tan pequeñas, cual espejos plateados,
Duraznos , Espinillos y un Sauce que ha llorado.
Debajo de ése Sauce hay un pozo encantado,
Que guarda mis recuerdos, los sueños olvidados.


Hay pequeño pueblito, misterioso y callado,
tus niños, tus maestras, la escuelita que extraño.
Allá en Itapebí, Estación de mi infancia,
se guardaron recuerdos, que vuelven a mi alma.
El comercio Paolini, la chacra de Don Castro,
que recuerdos tan lindos, la tapera y su encanto.


La casa de los tíos, los días de mandados,
y allá en medio de todo, de barro, estaba el rancho
Cuánta vida guardada, cuánto amor y trabajo,
la risa de mi madre, el llanto de mi hermano.


Cuántos lindos recuerdos, pueblito de mi infancia.
el perfume de azahares, las trenzas de mi hermana.
Y todo reconforta, hace mas pura el alma,
recuerdo de mis viejos, la lucha cotidiana.


Rancho, familia, amor, palabras que se enlazan
formando los recuedos, de un ayer que no acaba.
Nombrarte, Itapebí, agiganta mi pecho,
y se agolpan con fuerza, un sin fin de recuerdos,
Quizá no te conocen, no saben de tus sueños,
Yo sí porque he nacido, he crecido en tu suelo.
Y siento como propias tus raíces, mi pueblo.
Soledad

domingo, 25 de septiembre de 2011

Fragmento de novela inédita

Por un segundo Isabel teme estar dando vueltas en redondo, estar pasando por tercera o cuarta vez frente al mismo monte, la misma portera, la mísera tapera algo mas lejos. El campo de esta tarde es mas igual a si mismo que todo el campo que han visto sus ojos en este día. Se adentra uno en lejanías, en vacíos, en soledades.


Si así se quisiera, podría seguirse este camino sin pensar que fuese a terminar jamás. Tiene un aire con lo que se siente en el medio del mar, pero peor y más duro. Porque la tierra inmóvil es mucho más pesada. Intransitable y mórbida como un cortejo. El mar mas vivo. Mas frágil. En la media luz del crepúsculo púrpura,todo adquiere una dimensión de ensueño.


Nada hace pensar que va en la dirección correcta mas que el mapa. Aquí no hay carteles indicadores ni anuncios comerciales ni gente a la vera del camino a quien preguntar nada. Solamente la vía del tren vista de a ratos en pasos sobreelevados en la cercanía de los diversos cursos de agua sugiere que se debe estar por llegar. Isabel trae el nombre en su cabeza. Pero verlo escrito seria diferente.


No cabe duda que no seria lo mismo pensar Itapebí que leer Itapebí en letras mayúsculas y blancas. Itapebí. Del derecho y del revés suena guaraní, decía su padre con acento zumbón. Cuando niña por eso le atraían los nombres que empiezan con esas letras, pero no podría repetir cuáles fueron los que su padre mencionó cuando ella le pidió más para la lista que se puso a armar en el cuaderno donde coleccionaba nombres.


Si se acuerda que el bromeo y sugirió la palabra italiano. Si ahora tuviera que recitar una nómina podría decir Itacumbú, Itaipú, Itapuá, Itamaraty, Itatí... Itapebí. Su padre había explicado un día el significado del nombre. Agua transparente sobre piedras coloradas. Para ella tenía sentido, por aquello de que piedra en inglés se dice pebble, y el pebí tenía que venir de ahí, de dónde más, hasta que así lo razonó delante de él haciéndolo toser de risa, atragantado del agua que transparente en ese momento justo tragaba.


Cuando decía Itapebí en voz alta Isabel cambiaba la separación en sílabas y así creía que remedaba el ruido que el agua tenía que hacer para saltar sobre las piedras:
Ita-pe-bí, I-ta-pe-bí, Ita-pebí, I-tape-bí...

Cecilia Alvarez

lunes, 1 de agosto de 2011

Fragmento documental Itapebí.


Itapebí from Andrés Boero Madrid on




-Estamos teniendo problemas para resolver lo que ocurrió desde este mundo para atrás.
Para justificar con notas, para justificar UTE, para justif.... Llegamos mañana!.
El documental empieza mañana. Hoy es jueves. Llegamos el martes no?. Llegamos el jueves.
Y en tres dias resolvemos el cine. Para el documental. Con todo lo anterior.
Con lo que resista de lo anterior. Este es el momento en que yo tengo que decir: Que hago?
Con todo lo que tengo para adelante. Y todo lo que tengo que resolver para atrás.
Con que me quedo?  Empiezo de nuevo!
-Vuelan las bocinas, capaz. Como historia, como cometa.
-Vuelan las bocinas? Pero el volar de las bocinas es parte del documental!
-Perfecto.
-Pero es parte del documental...
-Que mas vuela? Que mas perdemos que no puede ser la cometa?
-Es parte del documental que las bocinas vuelan porque no supimos resolver la línea narrativa
Que otra cosa?
Para dejar claro al expectador porque las bocinas volaban.
-Perfecto
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Levanta un poquito la cabeza...
[donde esta mi corazón, que se fué tras la esperanza, tengo miedo que la noche me deje también sin alma, tengo miedo que la noche me deje...]
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-Julio, Sabado tres. Dosmil diez.
-Estreno mundial
-Al fin oro! Imperdible
-Julio, Sabado tres. Dosmil diez.
-Estreno mundial!
-al fin oro! Imperdible. Descansamos
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La foto la vamos a tomar de aquí.

[Se fué muy lejos de tango ...]

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[...]
¿ Dónde está mi corazón, que se fue tras la esperanza?
Tengo miedo que la noche me deje también sin alma.
¿ Dónde está la palomita, que al amanecer lloraba?
Se fue muy lejos, dejando sobre mi pecho, sus lágrimas.
Cuando se abandona el pago y se empieza a repechar,
tira el caballo adelante y el alma tira pa' trás.
Yo tengo una pena antigua; inútil botarla fuera.
Y como es pena que dura, yo le he llamado la añera.
¿ Dónde están las esperanzas?...¿Dónde están las alegrias?...
La añera es la pena vieja, y es mi sola compañía.
Cuando se abandona el pago y se empieza a repechar,
tira el caballo adelante, y el alma tira pa' trás.

Atahualpa Yupanqui.

miércoles, 12 de enero de 2011





LLuvia! No digamos "mal" tiempo.

Porque cuando hay; viste de verde a la tierra

de donde salen frutos.

Y Alimenta rios de alegrias.


Porque cuando falta;


amenaza tristeza y desolación,

y la oscuridad de la tormenta es bienvenida.